Konstantinos Rigos desviste la danza en Sevilla 18/11/2011 | Tatiana Aleekseva

La nueva pieza del coreógrafo griego Konstantinos Rigos Dressed Undressed, reflexiona sobre la naturaleza de las relaciones humanas. I

like twitter

La nueva pieza del coreógrafo griego Konstantinos Rigos Dressed Undressed, reflexiona sobre la naturaleza de las relaciones humanas. Intimidad, amor, envidia, celos, libertad …todos estos sentimientos quedan evocados en esta coreografía para dos bailarines (Tasos Karachalios y Yannis Nikolaidis) de Oktana danza teatro, una de las principales compañías de danza contemporánea en Grecia que participa en el decimoctavo festival sevillano “Mes de danza” dentro del ciclo “Creaciones en los Balcanes”.

El engranaje conceptual entre la coreografía y la escenografía, ambas a cargo de Rigos, constituye un verdadero acierto del espectáculo. Nos sumimos en un universo borgeano lleno de imágenes especulares que se proyectan en infinitas combinaciones. La superficie dorada del escenario plasma a modo de espejo los movimientos de los bailarines encapuchados que se desplazan a ras de suelo, siempre cabizbajos, siempre huraños. Semejante al material que cubre el suelo es la chaqueta cosida de espejos que lleva uno de los bailarines y que refleja la imagen—ahora móvil, ahora no—de su compañero.

En contraste con una pieza de danza tradicional, donde el cuerpo en movimiento constituye el principal foco de interés, Dressed Undressed intercala el movimiento con prolongados periodos de completa quietud. Danzando a solas, los artistas esbozan unos gestos  toscos, repetitivos, un tanto animalescos para luego fundirse inmóviles en unas imponentes  posturas invertidas; posturas en las que los reflejos especulares, generados por la escenografía y la vestimenta de los bailarines, cobran cuerpo. Son estas posturas esculturales—efectuadas en la segunda parte de espectáculo por los artistas desnudos— las que impactan y las que guarda el recuerdo una vez apagadas las luces. Quizás no se trate tan solo de bucear en el alma humana, de desvelar sus complejos mecanismos al público. Quizás se trate, además, de desvestir la danza de su transitoriedad, de fijarla en el espacio, dotarla por fin de permanencia.

Por su temática universal, por su ingeniosa escenografía minimalista, por el ejemplar trabajo de sus bailarines, Dressed Undressed llega a todo espectador. De ello son prueba los generosos aplausos del público tras su primera representación en el Teatro Central de Sevilla anoche. Mañana más.