María Muñoz. Carnaval vino al Sur 11/11/2015 | Comunicación Mes de Danza

María Muñoz, Compañía Mal Pelo. Carnaval vino al Sur.
Una crónica de Isabel García Orellana

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María es breve, sobria, contenida, diríase toda de carne..y hueso en movimiento. Es el grito que no rompe, el llanto que sobrevuela, aunque no coge vuelo, y me deja al final con una sonrisa, grave y tierna a la vez. Es la demostración empírico artística de que se puede ser grande desde la fragilidad. Soy incondicional, lo confieso, desde hace más de una década: recuerdo su Canción de Paula que me enamoró a primera vista, los “paratos” imposibles y vuelos felices de Animal a l’esquena, el Bach (variaciones que me resisto a ver bailadas por cualquiera) que bajo su interpretación conecta con ese canturreo-repaso interior de Gould..y luego llegó la palabra en Todos los Nombres, y ese conejo que, en una suerte de ensayo literario, cuestiona la realidad de lo no nombrado y figura el Carnaval de la vida. Pues me alegra ver que Carnaval ha encontrado un compañero con el que dialoga, de sillón a sillón, en Siete Lunas: un reno andaluz, que casi no le escucha, pero que ha hecho sacar mi mejor sonrisa, esta vez con carcajada. Un compañero de hondura desde el flamenco y un contrapunto payaso pa’ la bien pagá. Celebro este maridaje, que además, me ha descubierto un estupendo Niño de Elche, que ya conocía en Lirio entre Espinas, guitarrista e interprete versátil (experimento eléctrico aparte, tras el que recomiendo una buena sesión de Lee Ranaldo u otros maestros). Pues sí, una galleta te hace pequeña y otra te hace grande, o como escribí en un párrafo de mi tesis doctoral: “como todo trabajo científico, éste comenzó gracias a la mirada de otros que, como un conejo apresurado, despertó la curiosidad de Alicia, le hizo caer en un agujero y ella creció y menguó para conseguir la forma de acceder a ese maravilloso jardín al otro lado de la puerta. Lo que aún no he descubierto es si tras la aventura hay una vuelta a casa..” Pues tras todos estos años quizás no tengo a dónde volver, pero mi casa es aquella en la que María, Carnaval el reno y todo lo que la acompañe, son bien recibidos.