Sentir algo. No importa el qué. 20/11/2012 | ignaciomoreno
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Janet Novas aparece desnuda. No su cuerpo, que lo cubre un vestido, largo, rojo, ceremonioso, sino su espacio, el escenario, su mundo. Un decorado que no tiene nada, pero que ella va llenando de objetos: unos cuadros, una botella, una lámpara, una estatuilla con forma de rana. Poco a poco, sin prisa, recrea su universo, se acerca a él, a su interior, a ella misma. Lo explora, salta, se contrae, se encoje, cruje, se retuerce, se agita. Narra una historia vacía en la que no cuenta nada, pero que expresa sensaciones muy íntimas, las historias que le marca su cuerpo, su piel, sus músculos, su pulsaciones nerviosas.

Sólo hay un objetivo, sentir algo, no importa el qué”, escribe la autora. “Mi cuerpo como un pequeño país, como un objeto para representar pequeñas historias que se convierten en una. Bocas abiertas, sedientas, ahogadas en su propio llanto o en su propia carcajada”. Carcajadas que, de ser un susurro, van creciendo hasta convertirse en un grito, en llantos, en artes marciales, el público ríe, le hace gracia, melodía soul, baile desatado. Se para, se escucha su aliento, frenético, se va relajando, se calma, bebe agua.

¿Qué se está viendo? Imposible saberlo. ¿Alguien lo entiende? En realidad, poco importa. Lo que importa es esa sensación tan íntima, tan recogida, tan cariñosa. Pequeñas historias algo surrealistas que se concatenan buscando una unidad ficticia. Pausas largas en las que nada ocurre, pero que atrapan como una tela de araña. Es la artista quien borda las redes, y el espectador se mete, la trampa perfecta.

Se introduce (literalmente) en un cuadro, empuja, dura, sale de él. Se sienta en un banco y se pinta la cara, cara pintada, el nombre de la obra, de una purpurina dorada. La luz le ilumina mientras el polvillo brilla, cae al suelo, luces y sombras. Y se va, y se apaga, y termina. Un cuerpo que se ha narrado a sí mismo, una mujer, libertad absoluta, todo, y nada, infinito y cero, sin otro propósito que el de expresar algo íntimo. “Sólo hay un objetivo: sentir algo, no importa el qué”.

Fecha: 14 de noviembre de 2012.
Lugar: Teatro de la Maestranza – Sala Manuel Gª.
Ciudad: Sevilla.
Contexto: Mes de la Danza.
Dirección e interpretación: Janet Novas.