BAILAR EN EL NO LUGAR 05/11/2014 | marta_bascon
like twitter

Le Nom du Lieu (El Nombre del Lugar) es el primer espectáculo nocturno programado para la calle de todas las ediciones del Mes de Danza de Sevilla. Y comienza suavemente, sin anuncios: solo llaman la atención los zumbidos de los pequeños distorsionadores  que llevan los bailarines en sus manos, mientras caminan camuflados entre la gente de la calle Santillana.

Rápidamente se separan y se desata la confusión. El supuesto escenario central se rompe: los artistas viajan a la periferia obligando a los espectadores a desplazarse para poder ver, a elegir qué ver. Es solo el comienzo de la inmersión del espectador en la propuesta de Anne Le Batard y Jean-Antoine Bigot, coreógrafos de Ex Nihilo. Esta compañía francesa crea sus espectáculos para la calle, nunca para el interior de un teatro o una sala. En esa ocasión, a Le Batard y Bigot se le unen las bailarinas Corinne Pontana y  Anne Reymann y el músico  Pascal Ferrari.  Todos se mezclan con un cohibido público que parece molestarlos, desesperarlos a ratos.  El baile y su dialogo con la ciudad son violentos, desconciertan a quien mira. Incluso asustan a un niño que rompe a llorar.

Los bailarines van sustituyendo los distorsionadores por pequeños proyectores de vídeo portátiles  para ofrecer al público más cercano su investigación: la exploración a través del baile de los no lugares (la periferia, las calles de comercios en día no laborable, las zonas industriales en transformación) de ciudades como Copenhague, Marsella o New York. Es un ofrecimiento tímido, casi íntimo, tanto que los cuerpos de los espectadores (que también formamos parte de la ciudad) se convierten en pantallas. El ambiente se relaja. Una niña imita a los bailarines y corretea cerca de ellos intentando pisar las proyecciones.

La distorsión va dejando paso a la música y los bailarines se acercan al centro, se van encontrando, bailan juntos. Ya apenas hay violencia: la huida de la periferia lleva al encuentro con el otro y ese encuentro acaba con la soledad. Los muros ya no son barreras contra las que chocarse, ahora soportan la belleza de una coreografía que, aunque sigue siendo brusca, está humaniza por el contacto entre los bailarines y entre los bailarines y el público. La confusión se disipa completamente mientras Jean-Antoine Bigot se queda solo entre el público (también existe la soledad en el centro de la urbe). La luz y la música pierden intensidad.

Y las paredes de Sevilla se llenan de esas proyecciones de lugares extranjeros, pero esta vez en alto, para que todos puedan ver cómo el baile humaniza lugares tan vacíos (pero tan nuestros) como las afueras de las grandes ciudades o las calles poco transitadas. El baile los llena de vida, aunque de una forma triste, desgarrada, siempre influenciada por el entorno.

Como los propios artistas afirman en sus conclusiones finales: “el baile se convierte en un punto fijo” en aquel lugar que no se suele mirar, al que no solemos ir, y que por lo tanto no existe. MARTA BASCON

EX NIHILO, Le Nom du Lieu

Coreógrafos: Anne Le Batard, Jean-Antoine Bigot

Intérpretes: Anne Le Batard, Jean-Antoine Bigot, Corinne Pontana, Anne Reymann

Música en directo: Pascal Ferrari

Viernes 31 de octubre de 2014.