Titoyaya bajo el sol 07/11/2014 | azahara_cuesta
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Dirección y coreografía: Gustavo Ramírez Sansano
Intérpretes: Paula Serrano Llorca, Itxasai Mediavilla Jiménez
Vestuario: Proyecto Titoyaya.
Duración: 15 ´
Fecha: 2 de noviembre de 2014

El rio Guadalquivir, el puente de la Barqueta, la vegetación y las bicicletas aparcadas, actuaron de fondo donde los bailarines Paula Serrano Llorca e Itxasai Mediavilla Jiménez, interpretaron un fragmento de la obra neoclásica Retrato de Óscar Wilde, inspirada en la conflictiva vida amorosa del dramatugo Óscar Wilde. El ambiente de domingo en el barrio de San Jerónimo fue el que acompañó la función con pequeños, desde 3 años, y mayores. Todos disfrutaban del espectáculo de la compañía Proyecto Titoyaya a mano del director y coreógrafo Gustavo Ramírez Sansano. Este valenciano siempre estuvo al timón de la compañia desde 2006, cuando se creó, incluso durante su período de dirección artística de Luna Negra en Estados Unidos, Proyecto Titoyaya nunca se disolvió.
Los bailarines se posicionaban de espaldas al rio ante decenas de personas acomodadas en las escaleras que hacían de butacas improvisadas. También a ambos lados, en el césped, otros muchos acompañados de sus bicicletas y sus mascotas. Todos se mantenían expectantes a cada movimiento que, al son de la música clásica que envolvía la escena, interpretaba el dueto con sus negras indumentarias. Incluso los más pequeños, asombrados, algunos mantenían sus boquitas abierta mientras permanecían inmóviles mirando durante los 15 minutos que duró la coreografía. Los mayores hacían fotos con sus móviles y sus cámaras. Alguno que pasaba por allí paseando se quedaba a ver el espectáculo.
Un perro, ignorando lo que allí sucedía, tomo parte del improvisado escenario durante unos instantes pero, sin perturbar al dúo que pareció no percatarse de la presencia del animal.
Finalmente, los aplausos inundaron aquel espacio natural y soleado, y no cesaron hasta que, tras los sinceros saludos de los intérpretes hacia las tres “gradas”, estos, desaparecieron de escena.
De esta manera terminaba una de las propuestas de El Mes de Danza para el ciclo de danza en espacios singulares que ha llenado Sevilla, durante estos días, de danza contemporánea. AZAHARA CUESTA