**Enfoque para escribir // de creadora a creadora 16/01/2018 | Comunicación Mes de Danza
like twitter
 

NATALIA JIMÉNEZ GALLARDO
Foto: Nori Peñas / Taller Instantes en Movimiento

(Primer impulso de escribir después de ver la pieza de Somewhat paler de Bárbara Sánchez)

Después de que Bárbara Sanchez durante diez minutos de relleno, desmantela las caras falsas de la moneda, nos sitúa en un panorama denso de la situación artística. Un relleno o tripas de salchichón de críticas y descontentos que ponen al yo del espectador/a en la pregunta del dolor ¿Por qué?

El cuerpo de Bárbara no cesa de hablar y de limpiar su boca, en paralelo sus piernas y en paralelo sus cuerpos que nos adentra en el no tiempo, en la desorientación y la indigencia de quien planea un viaje al fondo.

Su cuerpo transformado está lleno de sentidos. Bárbara no se deja nada fuera, va con el todo y hasta el final. Ella se transforma y llega a la catarsis, sólo, cuando la imagen toca el punto más grave. Ahí, en ese momento su garganta se inflama y es de color.

Su gesto descansa en lo cotidiano y en el comentario hacia su acción, se arma de valores y construye una escena catártica también, donde empodera la imagen del coño animado, de una virgen prostituta que nos remite seriamente a la madre que nos parió, al no me gires la cara, gorda y a la modernidad que nos borra.

El coño nos avisa del principio, de la guerra y del dolor. El coño transforma la pregunta del ¿Por qué ? en ¿Hasta donde?

De mi 1º persona a tu 3º persona

(Partiendo de la escena de la diagonal donde se golpea el costado)

Su cuerpo toma aire por la boca, su gesto facial se alimenta de la tensión verbal, en contraste con una mecánica sensible, mientras se golpea el costado con tanto amor, que no sé donde encajarlo al mirarla e identificar donde ha llegado.

¿Hasta donde puedo llegar yo compañera? En un momento, sentí pudor de creadora a creadora, qué se cuestiona el ¿Hasta dónde?

…Se me relaja la mandíbula al mirarla, ya no tengo que morder porque ella, lo hace por mí. Ella me presenta al sufrimiento y me recuerda mi miedo a atravesarlo. Quizás sea eso, atravesarlo. Quizás por eso yo atravieso la escena y su cuerpo cuando está en la silla fragmentada.

Cuando emergen sus pechos del body, mantengo mi mirada en su pelvis alta. Cuando su columna se hunde hacia delante, yo me hundo en la silla también. Puedo sentir nuestra joroba en la espalda y me quito los zapatos para tocar tierra.

Cuando ella nos mira de frente, siento que no tengo escapatoria, sólo puedo estar allí con ella.

Se me gira el cuerpo 180 grados para saciar mi necesidad de mirar a su madre, a Maria, a Isabel, a Alicia, Alberto y a todas las nombradas.

Gracias

**Enfoque para escribir // de creadora a creadora