Silencio    

Recoge Silencio muchas de las claves del discurso de Daniel Abreu, bailarín y creador canario afincado en Madrid, Premio Nacional de Danza 2014. Alejada de toda narración lógica o lineal, cuadros o escenas, protagonizados por los tres bailarines, dibujan la estructura de una obra que arroja conceptos alrededor de lo no dicho, lo que no se ve, el silencio, y contiene gran fuerza poética, contundencia discursiva e impecable interpretación. MERCEDES L. CABALLERO

Sinopsis

La obra discurre en la idea de que cualquier espacio vacío acabará llenándose. La vida no se afronta desde el vacío, sino desde la incapacidad para ver que siempre hay algo, que siempre llegará. El silencio es difícil encontrarlo, de igual manera que aunque uno cierre los párpados seguirá viendo, si no con el ojo, sí con la imaginación. Me decía Ada que la mente es como el mar; tan pronto una ola abandona la orilla, ya hay otra que va llegando. Silencio es un poema a la vida como una sucesión de contrastes; grietas del asfalto que dan paso a la hierba; casas que abandonadas se cubren de polvo, y dejan de resistir; enfados líquidos que acaban por solidificarse dentro, espacios de “silencio” interno que se llenarán de sonidos del corazón y células creciendo. No hay carnaval donde no haya quien llore, no hay funeral donde no haya niños que jueguen, no hay cementerio que no tenga flores. Todo lo que esta obra contiene responde a lo humano, a la contemplación de uno mismo mientras mira todo lo demás; mientras a uno le faltan manos, llamadas, accidentes y canciones. Mientras nos falta… y entender que ese “silencio”, ese vacío es estar vivos.

Cuando ya lo tengamos todo podremos decir, si es que podemos, que estamos muertos. Cada accidente es el ensayo para eso. Las connotaciones psicológicas son el campo por el que más y mejor muevo mis trabajos coreográficos. Transformo los significados de las acciones y sus intenciones, trabajo con la simbología, y a partir de ahí creo un paisaje.

– ¿Hay necesidad de algo más?

– No sé.

– Tú pasas por mi vida pero no eres mi vida o al menos eso quiero creer.

– Mira, decía la abuela de Roberto: Pidamos que Dios no mande al cuerpo todo lo que es capaz de aguantar

Dirección y coreografía: Daniel Abreu
Intérpretes: Anuska Alonso, Dácil González y Daniel Abreu
Iluminación: Irene Cantero
Espacio escénico: Daniel Abreu
Técnico de sonido e iluminación: Sergio García
Asistente de producción: Dácil González
Duración: 55 min

Colabora: Teatro Victoria, Teatro Cuarta Pared y Centro de Danza Canal
Producción: Cía. Daniel Abreu
Subvencionado por la Comunidad de Madrid

 

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