Author Archives: Comunicación Mes de Danza

Presentada la edición 26 de MES DE DANZA

MES DE DANZA ha presentado hoy, 23 de octubre, su programación 2019 en un acto celebrado en la Sala de las Pinturas del Espacio Santa Clara. Asistieron a la rueda de prensa Antonio Muñoz, Teniente de Alcalde Delegado del Área de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, Almudena Bocanegra, Gerente de la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales, y María González, Directora de MES DE DANZA. También pudimos contar con la presencia de muchos de los patrocinadores, colaboradores y artistas que hacen posible esta edición.  María Gonzalez desgranó la programación, haciendo especial hincapié en el excelente momento creativo de la danza andaluza y la importancia de que haya un apoyo institucional a la altura. También puso el foco en la amplia presencia canaria, gracias al programa “Carta Blanca A” consensuado con el Teatro Victoria de Tenerife, y en el bloque de Danza y Educación.  CONSULTA TODA LA PROGRAMACIÓN

Posted in Noticias, Actualidad, Página de inicio | Leave a comment

Atención: Cambio de espacio para el espectáculo de Olivier Dubois

Por causas ajenas a la organización del festival, nos vemos obligados a cambiar de ubicación el espectáculo “Pour sortir au hour” de Olivier Dubois. En lugar de La Fundición, espacio donde inicialmente estaba previsto, las dos representaciones tendrán lugar en la Sala Manuel García del Teatro de la Maestranza

Posted in Noticias, Actualidad, Página de inicio | Leave a comment

Canarias protagonista de la edición 26 de MES DE DANZA

A través del programa “Carta Blanca A”, el festival ha diseñado junto con el Teatro Victoria de Tenerife una importante programación, tanto de calle como de sala

Posted in Noticias, Actualidad, Página de inicio | Leave a comment

Spot MES DE DANZA 26

Spot promocional de MES DE DANZA 26, festival internacional de danza contemporánea. Del 29 de octubre al 10 de noviembre SEVILLA es DANZA.

Posted in Vídeos, Página de inicio | Leave a comment

Reforzamos nuestro bloque de Danza y Educación

MES DE DANZA refuerza en 2019 su línea de trabajo, iniciada en 2016, en torno a la Danza y la Educación con el desarrollo de un programa múltiple en el que trabajaremos con alumnos de todo el espectro formativo: desde primaria hasta la universidad, pasando también por la formación especializada en danza. 

Posted in Noticias, Actualidad, Página de inicio | Leave a comment

Buscamos espectadores valientes para trabajar con Alberto Cortés

Alberto Cortés / La Terribilità CONVOCATORIA PARA ESPECTADORES DE DANZA Abierto plazo: hasta lunes 7 de octubre 2019 La pieza Masacre en Nebraska, que el 29 de octubre inaugura la edición 26 del festival MES DE DANZA, consiste en abrir el escenario y acoger a espectadores locales en un ejercicio de cambio de foco. Queremos hacer un llamamiento a cuerpos valientes, de aquellos que han estado sentados mucho tiempo en las butacas de muchos teatros, a que tomen el mando y se suban con nosotras al escenario. Necesitamos a diez personas sin miedo, amantes de la danza y del festival, que hayan sido público de lo que ha pasado en MES DE DANZA o más generalmente de los espectáculos de danza que se han presentado en esta ciudad y que sean capaces de tomar el poder sobre el escenario. No estamos buscando  a profesionales del medio, sino a espectadores apasionados. Si eres una de esas personas, escríbenos a: produccion@trans-forma.es Envíanos unas líneas sobre tu vínculo como espectador de DANZA. Te contaremos más detalles de este proceso que estará ante todo centrado en charlas y afecto. Os esperamos con los brazos abiertos. Sesiones de trabajo De lunes 21 a viernes 25 y lunes 28 octubre de 16,30h a 20,30h Lugar: Escuela de Arte Dramático de Sevilla Actuación Martes 29 oct a 21h Lugar: Teatro Alameda de Sevilla Requisitos: Ser espectador del festival MES DE DANZA o de DANZA en general. No se necesita ningún conocimiento sobre danza o destreza física para participar en el taller. 

Posted in Noticias, Actualidad, Página de inicio | Leave a comment

MES DE DANZA revalida el sello europea de calidad EFFE

MES DE DANZA ha revalidado su sello EFFE (Europe for Festivals, Festivals for Europe), distinción que concede la Asociación Europea de Festivales y que reconoce proyectos con misión artística, compromiso con las comunidades locales y con visión estratégica a nivel europeo. EFFE es un proyecto de la Comisión Europea para una Plataforma Europea de Festivales en el ámbito cultural iniciado por la Asociación Europea de Festivales (EFA), la organización que agrupa a más de 250 festivales de todo el continente, dándoles visibilidad y fomentando la colaboración artística. En las próximas semanas daremos a conocer la programación de esta edición, que contará con una importante presencia andaluza, con creadores como Bárbara Sánchez, Alberto Cortés, Lucía Bocanegra y Elvi Balboa o las compañías Danza Mobile o Rosa Cerdo. Este año el festival recupera también su proyecto “Carta Blanca A…”, y contará, dentro de su programación internacional, con una de las figuras más destacadas en el panorama europeo: el francés Olivier Dubois, que regresa a Sevilla con un solo interpretado por él mismo tras triunfar arrolladoramente en temporadas pasadas en el Teatro Central con una propuesta colectiva.  

Posted in Noticias, Página de inicio | Leave a comment

Creación, público y ciudad: MES DE DANZA 26

Del 29 de octubre al 10 de noviembre Sevilla volverá a llenarse de danza. Una programación, como siempre, variada y ecléctica, para atender a todas las tendencias creativas y a todos los gustos, y que conectará intrínsecamente, una vez más, con el paisaje urbano de la ciudad. Una programación en torno a tres ejes –creación, público y ciudad– que protagonizan la imagen de este año, firmada por Ricardo Barquín.  Regresan en esta vigésimo sexta edición los ciclos de programación en sala y espacios singulares y las actividades periféricas. Destacará también una fuerte presencia de creadores canarios, a través del programa “Carta Blanca A…”, realizado en esta edición con el Teatro Victoria de Tenerife.  En las próximas semanas iremos avanzando todos los detalles de este MES DE DANZA 26, que comienza ya su cuenta atrás.  ” order_by=”sortorder” order_direction=”ASC” returns=”included” maximum_entity_count=”500″]

Posted in Noticias, Actualidad, Página de inicio | Leave a comment

La ambigüedad de la corporalidad

Texto: Mercedes Vega Navarrete Foto: Luis Castilla Un joven, muy joven, insultantemente joven y bello. Accede a la sala por la puerta de entrada del público, con un teclado bajo el brazo como si de profesor de orquesta se tratara. Recorre el escenario por un lateral hasta llegar al fondo donde deposita el teclado. Silencio, el silencio como protagonista. Sorprende e impacta con su desnude que muta en formas ambiguas e irreconocibles. La ambigüedad del ser, que con la mediación de prótesis-instrumentos reta sus posibilidades, que encara posiciones con las que juega durante toda la pieza. Contorsionista pulcro. El cuerpo como espectáculo trágico y cómico. El intérprete comparte con el público sus gestos, gestos que inundan el escenario. El más difícil todavía. La tragedia desborda su cuerpo desporporcionado. Recreaciones corpóreas que contorsionan su cuerpo, su estructura, su esqueleto, y encogen el alma. Sufrimiento. Embarga la pena, aflige, sin llegar al llanto. Golpes que sacuden el subconsciente dormido.  

Posted in Palabras en movimiento | Leave a comment

Lo que cuenta la mirada

Texto: María Jesús de los Reyes Manzano Foto: Luis Castilla Lo que cuenta [nota 1 al pie] la mirada (o “La barca de Alexander”)                         Mi mirada andaba entretenida en los quehaceres para instalarme en mi butaca, dejando a otras [nota 2 al pie] sentarse, ordenando mis cuatro cosas…, cuando vi entrar un cuerpo vestido con aparente seriedad. De hecho, más que vestido, me pareció disfrazado. Con su camisa blanca y su traje negro. Bien abrochadito todo, pero las mangas demasiado largas, el pantalón algo ancho, la chaqueta también… Entró por la misma puerta por donde lo habíamos hecho su audiencia, como si fuera uno más de nosotros. Anduvo el camino que separaba el patio de butacas de la escena, cual Caronte, enlazando mundos, el nuestro, el suyo y el de la escena. La barca era su mirada. Nos miraba llamando nuestra atención y nos llevaba a diferentes orillas: la de su presencia, la de los objetos en la escena y la nuestra propia ahí sentados, mirando. Nos llevaba y nos traía de un objeto a otro, a él, y a nuestra propia mirada. Después de transitar ese pasillo, entró en escena. Caminaba con cambios de peso de una pierna a otra que me hacían recordar la presencia de un payaso cuando entra a la pista de circo, sin nada más importante que hacer que mirar al público. En ese momento su mirada me recordó a la de un niño, a la de un tímido payaso. Mirada que se abría, que no escondía nada, que nos buscaba a todas  [nota 3 al pie] en aquella otra orilla, frente a él. Yo aún andaba despistada, mirando sólo por momentos la escena, poniendo cosas en otro asiento para ir comiendo sin molestar a nadie mientras veía el espectáculo, cuando, de repente, escuché algo que caía en escena, un golpe, y una exclamación entre el público. Miré de nuevo enseguida y me encontré otro cuerpo, totalmente desnudo, y otra mirada completamente opuesta a aquella que nos recibió antes. ¿¡Era otra persona!? … ¿¿Había sido uno de esos trucos de magia en lo que desaparece alguien?? ¿¿Y yo me lo había perdido?? Casi le pregunto a mi acompañante, tan grande era mi duda de si era otra persona distinta a la de antes… El caso es que ahí estaba… Yo había dejado unos segundos atrás a un niño vestido de adulto, y me encuentro a un hombre completamente desnudo, con otra mirada, con otra búsqueda hacia nosotras y desde una orilla inesperada, donde nos decía con sus ojos: “Sí, esto es. Cuerpo. Mi cuerpo. Todo. Y es así.”   A partir de ahí nos paseó con su mirada, y yo le acompañé con la mía, de un lugar a otro, como desde el principio, pero ahora cada puerto me parecía distinto, aunque fueran siempre los mismos destinos: los objetos, su cuerpo, su acción, nosotras (la audiencia). Esa mirada que hacía las veces de barca, de puente, también me dejaba suspendida en las transformaciones de su cuerpo, evocadoras y sorpresivas; o me hacía dudar de los hallazgos que presentaba con un matiz que me transportaba muy dentro de él, a su acción interna, la primigenia: su intención. Hasta los músculos de su cara respondían a esos cambios, movimientos internos. Movimientos de pensamientos, de recuerdos, de intenciones, de emociones. Y era desde ahí donde volvía a transformar aquello que acababa de exponer, ajustando su gestualidad con detalles ambiguos con los que parecía decir cosas distintas al mismo tiempo. Esa mirada que, se me antoja, trataba de aclarar, de reafirmar su acción, pero que nos ponía aún más en duda. Como el propio gesto… En uno de esos momentos donde mirada y gesto permanecían en ese viaje de exposición, duda y transformación, me pregunté: ¿Quiere un abrazo? ¿Está suplicando? ¿Necesita ayuda? ¿Sólo es un niño extraño que no sabe qué le pasa, que le pasan muchas cosas al mismo tiempo, cosas extrañas para él? ¿Sólo se está exponiendo? ¿Y le da miedo? ¿Le duele?… ¿¡Tengo que hacer algo!?… Todo ello con el puente tendido, con la barca yendo y viniendo de su puerto, el de la escena, al nuestro, el de su audiencia. Rompía esa famosa cuarta pared, no tanto para venir con nosotras, como para hacernos ir con él. Nos miraba también observándonos en nuestro mirarle a él… Así, a la vez, nos hacía ver que se sabía perfectamente observado.  Cuando no, conversaba directamente con miradas del “más difícil todavía”; de “no sé dónde estoy”; de “qué tontería lo que acabo de hacer, ¿verdad?”; de “esto es así, lo quieras ver o no, te resulte agradable o no, lo entiendas o no…”; de “te lo has creído, ha!…” Sin embargo, cuando ya sólo me cabía esperar  una conclusión, no sé por qué, quizás simplemente por acumulación de todo lo ocurrido para dar lugar a alguna forma de final, nos lleva a una esquina, se esconde (a mí me lo pareció porque no recuerdo su mirada hacia el público) y nos expone una serie de imágenes de movimientos aún no presentados hasta el momento, de un cuerpo que vuela a pesar de estar anclado al suelo… Y de repente, era el final… De golpe… Sólo recuerdo el maravillarme por este nuevo truco de “magia” y luego un saludo al público desde otro cuerpo, aún desnudo, ya demasiado, y otra mirada que no era ninguna de las de antes. Ahora estaba desconectada del juego, de la magia anterior, y me parecía en realidad nerviosa, preparándose o preparando algo, a pesar de haber, supuestamente, terminado… Yo no podía aplaudir. Me decía a mí misma: “Espera. ¿Cómo que ya se ha terminado? ¿Dónde has terminado? Si hace un momento estabas volando, haciendo algo nuevo, algo que no puedo conectar con nada de lo que había pasado antes… ¿De nuevo me he perdido algo, como al principio…?” El caso es que tras los aplausos él siguió por toda la escena con acciones que divagaban, pero que se sostenían al mismo tiempo en un “tengo que seguir, aunque no sepa qué hacer, aunque caiga por agotamiento, aunque me aburra, aunque se aburran… Si ellos siguen ahí yo, también”. Todo esto al principio me resultó interesante. Creía que ahí estaría la posible conclusión que me faltaba, la consecuencia por acumulación que esperaba… Pero al cabo de un tiempo, seguía lo mismo. Nada sumaba. Sólo trozos de cosas que me interesaban pero que no podía ver la conexión o la intención final, ni buscada, ni azarosa; ni elaborada con el todo, ni simple por el momento. Sólo el pulso de un desafío, tampoco expuesto como tal, para ver quién se queda hasta “el final”. Yo miraba a otras personas irse, y resistía en mi butaca. Lo miraba a él y a los objetos que usaba. Ya no conectaba con sus acciones ni intenciones. Ya no me llevaba de viaje con su mirada. Y con esto me quedé como si no me hubieran leído el final del cuento. Un cuento que me había tenido en vilo tantas veces y que me había causado tanto movimiento, hasta llevarme dentro, de la escena, del actuante y de mis propios cuestionamientos. De todas formas, el viaje fue excitante, los viajes. Y este vehículo en el que me subí para transitar su historia, la barca de su mirada, fue preciso y evocador al mismo tiempo. Tanto, como para dejar en mi memoria trazos de innumerables puertos inesperados o posibles, y que aún no sé nombrar.   [1]En su doble sentido de narrar y del valor que algo tiene. [2]Todas las personas que pasaron eran mujeres. [3]“Todas”, plural mayestático femenino referido a todas las personas que formábamos su audiencia.

Posted in Palabras en movimiento | Leave a comment