Hacia la perfección 12/11/2010 | Francisco Carrellán
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Así de fácil y directa se resume la intervención de Jordi Casanovas, que junto a la compañía Mal Pelo, ha pasado por Sevilla y su Mes de Danza el pasado viernes, 5 de noviembre de 2010. En su espectáculo de danza contemporánea que ha traído al Teatro de la Maestranza, Jukebox, Casanovas nos propone una reflexión sobre la escena de la danza… pero también sobre la magia, sobre la música… y todo, trasladando un mensaje y un lenguaje perfeccionista que mantuvo en vilo a todo el auditorio durante más de una hora.

Para propios y extraños, para aficionados, expertos o, como era el caso del que escribe, apenas iniciados, el solo con el que Casanovas brindó las dos noches que mantuvo su espectáculo en la sala Manuel García de la Maestranza de Sevilla, supuso un no poder retirar la atención… más aún,  una atracción irrefrenable a sus movimientos, secuencias, compases, acordes, guiños o trucos con el se entregó, haciendo, gala a su propio nombre (Casanovas) a todos los presentes.

La gramola (jukebox, en inglés) que nos fue mostrando Jordi Casanovas nos fue embelesando y atrapando, con sus movimientos perfectos, con sus toques humorísticos y con sus guiños al público. Las interpretaciones musicales, clásicas  y contemporáneas, la metadanza que mostró en diversas ocasiones y el trabajo al que todos no supimos sino entregarnos desde la admiración e incomprensión (irracional, casi animal) nos hizo quedar boquiabiertos en más de una ocasión.

El espectáculo que ha traído la compañía Mal Pelo al sevillano Mes de la Danza es poesía en sí. Una pieza que reflexiona sobre la tarea creativa de la danza, sobre la escena hasta llegar a la secuencia perfecta, sobre el trayecto que todo autor, como el mago, como el músico, tiene que recorrer hasta obtener el resultado que le capacite para enfrentarse a un auditorio crítico, pendiente y dispuesto a ser sorprendido. En este sentido, no hay espectáculo sin sorpresa. Y aquí coinciden todas estas disciplinas, por lo que la entrega, las facetas comunes e, incluso, la irracionalidad… convergen.

Éste es el punto en el que nos encontramos con Jukebox, con Casanovas o con Mal Pelo, para durante la más de una hora que dura el espectáculo, aislarte del mundo y sus cosas para introducirte en uno nuevo (o no tanto) que supone la propia creación artística.