Bouchra Ouizguen y el canto a la libertad de la mujer marroquí 19/11/2012 | Comunicación Mes de Danza

Como un cruce imposible entre los cantos de amor y el fado, como una suerte de blues marroquí, como un cabaret parido al otro lado del estrecho…

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De diversas y siempre sugerentes formas se ha intentado definir la música “aïta”, interpretada por unas cantantes que, en su país, son al mismo tiempo objeto de admiración y de rechazo social. Como homenaje a estas cantantes, luchadoras desde muchos puntos de vista, Bouchra Ouizguen coreografía y baila “Madame Plaza“, obra de la Cía. Anania que indaga en la relación profunda de estas mujeres con el arte y la libertad.
El crítico Gérard Mayen, a propósito del estreno de “Ha !” en el festival Montpellier Danse, define a la coreógrafa marroquí como “una artista de encuentros muy fuera de lo común“. Nos avisa Mayen que “Madame Plaza” deja al espectador “conmocionado” cuando, sobre “los horizontes de una geografía imaginaria” que dibuja esta artista, “insinúa las membranas que flotan entre los distintos mundos“. Para el cantautor y poeta, Ouizguen, al igual que Kabboura Aït Ben Hmad, Fatéma El Hanna o Naïma Sahmoud, quienes la acompañan en “Madame Plaza”, no son bailarinas o cantantes desde un punto de vista estricto, sino más bien, y usando un término que se entiende a la perfección en el ámbito de la creación contemporánea occidental, performers.
Para el escritor, además, “Madame Plaza” evita lecciones evidentes sobre temas como la inmigración o el uso del velo por la mujer árabe, y subraya la importancia de que surjan estas obras en una escena contemporánea marroquí que describe como falta de medios, de lugares adecuados para la creación y de público. Escribe Mayen que el encuentro entre estos universos artísticos tan distintos genera “un enorme potencial emancipador, una verdadera libertad tanto de cuerpo como de espíritu que funciona en un único sentido: definir una nueva configuración de devenires artísticos“.
“Madame Plaza”, junto a las piezas breves del Proyecto Miniaturas Officinae que pudimos ver los días 3 y 4 de noviembre en el CAAC durante el ciclo Danza en Espacios Singulares [vídeo], forma parte de la intención del MES DE DANZA 19 de girar la mirada hacia el Magreb, para revelar al público de nuestra ciudad la escena contemporánea de unos países que se sitúan cerca geográficamente pero que en muchos aspectos siguen siendo muy desconocidos.