Se danza 09/11/2013 | JudithMata
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Judith Mata

El espacio público se convierte en espacio singular por ser lugar de acogida de inesperados universos bailados. Se crea una expectación a la espera de ventanas que muestran nuestro tiempo siempre en movimiento y efectivamente danzado. Un acto de donación, donde el juego del “don” como valor y como presente, también regalo, se combina con el acto del hacer, “acción” y el darse, un dar que  exige la parada perceptiva: recepción, y con ella la apertura, contaminando de tal forma el cotidiano de danza. Y ha sido a lo largo de todo el primer fin de semana de Noviembre en Sevilla, que tras la gala de inauguración de la vigésima edición del  Mes de Danza (Muestra Internacional de Danza Contemporánea de Andalucía) celebrada el pasado Viernes 1 de Noviembre, el Festival ha arrancado con su apartado de Danza en Espacios Singulares. Siendo ésta crónica la jornada de danza sucedida a lo largo del Sábado 2 de Noviembre.

Localizada en la Puerta de Jerez, pasado el mediodía, la compañía catalana UMMA UMMA DANCE junto al joven y ascendente coreógrafo MANUEL RODRÍGUEZ presentaban su pieza Fifth Corner, la cual, en tan sólo un año de vida, ha recibido ya varios premios, así como menciones a sus intérpretes;  Tres encarcelados bailarines se dan a una denuncia bailada desde el cuerpo que apresa, es presa y a su vez permite, ex/presa. Un cuerpo urbano, social, propio, que así como estrecha ensancha desde la danza que le corresponde, la de movimiento callejero, rápido, cortado, hip-hopero, pulido y técnico. Una buena dosis de baile de nuestro tiempo.

LAILA TAFUR SANTAMARÍA, nacida en Granada y afincada en Barcelona, anda indagando entre fronteras, concretamente en su última creación, entre la que sutilmente  acerca el western y el flamenco.  En el hall del Metro de la Puerta de Jerez, ésta bailarina presentó su pieza Mi arma. Entra en escena y muere. Aparece ya un doble cuerpo posibilitado por el reflejo del frío suelo. Cuerpo que al finalizar en el meditativo girar sufí, alcanza el elevado lugar de ese arma que ya no apunta ni a la sangre ni a la arena, sino que tras haber toreado con rigurosa elegancia se alza.

A media tarde en el Jardín de América, donde el sol calentaba lo justo y el variado color otoñal de las hojas decoraba con exquisitez, pudimos ver del estreno de la obra En la habitación, del colectivo sevillano LA CASQUERIA. Las dos integrantes, Anna París y Raquel López, ambas creadoras e intérpretes, ofrecieron al espectador la tensión que se genera en los lugares intermedios, en aquello que existe entre esto y lo otro, entre el tú y el yo. La belleza de la entrañable vulnerabilidad que caracteriza al humano y que exige, para ser apreciada, esa afilada atención en la cual se coloca el tímido y curioso voyeur. Envuelto todo ello en un aire retro, que hacía del  encuentro de estas dos mujeres todo un despliegue del sensual lenguaje del gesto.

El sol iba cayendo. Una larga cola esperaba para ver la pieza Del cerdo se aprovechan todos de ANNA JONSSON (artista multidisciplinar nacida en Suecia y afincada en Sevilla), en el Monasterio de la Cartuja. Muchos se quedaron fuera. Aquellos que entraron pudieron disfrutar del colorismo de esta performance-instalación que expresaba desde una mirada inteligente y humorística lo acefálico de ésta humanidad ida de madre, en la que a fin de cuentas, de una manera u otra, logramos manejarnos. Seis intérpretes mimetizados en una inmensa montaña de artificio humano reinada por un gran cerdo, comienzan a discurrir en torno a ciertos caracteres propios de nuestra sociedad que muestran el absurdo de nuestro entrañable ser.

Para cerrar la sesión del día, en la Fundación Tres Culturas, se presentó la pieza Work is all the time in progress, de  Younes & Zoheir Atbane, Aziz Nadif, provenientes de Marruecos. Una pieza fresca y juguetona. En la cual el hecho se muestra en el hacerse, por lo que la interacción entre el presente de la acción y lo pre-pensado de la ficción dialogan de forma constante, inscribiendo al espectador en la realidad del momento conjunto.

Al salir ya era de noche.